Las 9 asesinas en serie más famosas y sangrientas de la historia ¡Te pondrán la piel de gallina!

Las historias que estás a punto de leer a continuación sobre 9 de las más sangrientas asesinas en serie te pondrán la piel de gallina.

Joanne Dennehy, la psicópata que mató a tres hombres y fue sentenciada a cadena perpetua, conmocionando a la opinión pública británica

La inglesa Joanna Dennehy, de 32 años, fue sentenciada a cadena perpetua tras ser declarada culpable del asesinato, en 2013, de su casero Kevin Lee, de 48 años y de sus compañeros de piso Lukasz Slaboszewski, de 31, y John Chapman, de 56 años, a los que apuñaló a sangre fría. Todo ello sumado a otras dos tentativas de asesinato más. La asesina apuñaló al azar a otros dos varones que paseaban a sus perros, mientras la policía estaba inmersa en su búsqueda a nivel nacional.

Dennehy, a la que le fue diagnosticada psicopatía durante el proceso, admitió haber matado a estas tres personas sin ningún tipo de arrepentimiento. Además, llegó a confesar a uno de los psiquiatras que la trataba, que disfrutaba con el asesinato, que tenía pensado haber matado a 9 hombres en total, y que todo esto venía impulsado por una “lujuria sádica de sangre”. El Tribunal Penal de Old Bailey, en Londres, calificó a Dennehy como “mentirosa compulsiva”, además de “calculadora, manipuladora, maliciosa y cruel”.

Jeanne Weber, la estranguladora que mató al menos a 10 niños en París

La infanticida francesa, Jeanne Weber, estranguló al menos 10 niños, entre ellos dos de los suyos. Con cada muerte, Weber, por una razón u otra, consiguió esquivar a la justicia antes de ser declarada culpable de asesinato y declarada demente en 1908. Los primeros fueron dos de sus tres hijos que había contraído con su marido, Marcel Weber. Nadie sospechó, pues una terrible epidemia de bronquitis asolaba Francia. Sólo unas pequeñas manchas rojas en sus frágiles cuellos señalaban una muerte trágica, a las que todo el mundo hizo caso omiso.

La serenidad que transmitía Jeanne, unida a la tristeza que se había sembrado en su vida, hizo que varias vecinas se apiadaran de ella y le ofrecieran cuidar de sus niños, mientras ellas acudían a la dura labor en las fábricas. Inexplicablemente, dos de esos niños amanecieron muertos una mañana, a causa de una extraña infección pulmonar que los médicos no eran capaces de determinar. Después, su sobrina Georgette, y así hasta un total de 10 niños. Al final, hasta los que creyeron siempre en su inocencia, tuvieron que rendirse ante las evidencias. Sorprendentemente, no fue condenada, sino que ingresó en el sanatorio mental de Nueva Caledona, donde falleció en 1909, víctima de sus propias manos.

Aileen Wuornos, la meretriz que mató a siete de sus clientes

Esta mujer, desde 1988 asesinó a tiros al menos a siete de sus clientes mientras ejercía la prostitución, torturando previamente a uno de ellos. Parece que Wuornos nunca tuvo la oportunidad de tener una vida normal. Su hermano y ella fueron abandonados por sus padres, por lo que tuvieron que irse a vivir con sus abuelos al poco tiempo de haber nacido. De niña sufrió abusos sexuales, psíquicos y físicos por parte de su abuelo, mientras que su abuela tenía problemas con el alcohol y hacía caso omiso de las circunstancias que les rodeaban. A los 14 años se quedó embarazada de alguien desconocido. El nacimiento de este niño, lejos de traerle felicidad a su vida, provocó que la echaran de su casa y que su retoño fuese dado en adopción.

Tras todos estos trágicos episodios familiares se dirigió a Florida, donde sobrevivió ejerciendo la prostitución. Wuornos tenía problemas con la ley de forma frecuente. Entre diciembre de 1989 y septiembre de 1990, se encontraron los cadáveres de varios hombres asesinados a lo largo de las autopistas de Florida. Los objetos personales de las víctimas fueron empeñados cerca de donde se descubrieron los cadáveres, por lo que la policía pudo rastrearla.

Aileen fue identificada y puesta en búsqueda y captura, después de que varios testigos la hubiesen visto conduciendo uno de los coches de una de las víctimas. En el momento de su detención en 1991, acumulaba delitos y faltas tales como arresto por posesión ilegal de un arma de fuego, falsificación, asalto y robo con extrema violencia. Wuornos confesó los asesinatos de siete hombres, aunque alegó que fueron en defensa propia, ya que habían intentado abusar de ella. Sin embargo, el jurado no la creyó. Fue declarada culpable y condenada a muerta por seis de los siete asesinatos que había cometido.

Wuornos fue ejecutada el 9 de octubre de 2002. Sus últimas palabras antes de la ejecución fueron: “Yo sólo quiero decir que estoy navegando con el Rock y regresaré como en el Día de la Independencia con Jesús el 6 de junio, al igual que en la película Independence Day, con grandes naves nodrizas y todo. Regresaré.”

La historia de Aileen Wuornos fue llevada al cine en el año 2003, bajo el título de “Monster”, en la que Charlize Theron se llevó el Oscar al meterse en el pellejo de esta asesina.

Ivanova y Olga Tamarin, asesinaron a más de 40 personas en 1912. Las atraían a su casa y las lanzaban por una trampilla al sótano.

Poco se sabe de la madre y la hija de Estonia, Ivanova y Olga Tamarin, pero parecían estar al frente de un grupo organizado de ladrones y asesinos en serie con tendencias caníbales. Las mujeres fueron detenidas en 1912, después de la policía encontrara una serie de cadáveres, completamente mutilados, en un bosque cercano. Muchos testigos aseguraban que habían visto entrar a varias de las personas desaparecidas en la casa y nunca habían regresado.

Tras sitiar la casa y arrestar a las asesinas, la policía encontró 27 cadáveres en el sótano, así como un gran número de relojes, carteras y otros artículos de valor. Siempre llevaban a cabo el mismo modus operandi: Olga, de 17 años, atraía a las víctimas hasta la casa. En el comedor, había una trampilla oculta por la que las víctimas se precipitaban al sótano, del que nunca más saldrían. En la casa se encontraron todo tipo de instrumentos para llevar a cabo sus masacres.

Las mujeres confesaron estar al frente de una banda que, durante esos últimos meses, había robado y asesinado a 40 personas. Además, identificaron a otros 30 campesinos miembros de la banda, que también fueron arrestados, mientras que otros nueve consiguieron escapar.

Belle Gunness, la viuda negra que mató a más de 40 personas por dinero

El caso de Belle Gunness, es un caso paradigmático de viuda negra. Asesinó a dos maridos y a varias decenas de hombres más con los que se le relacionó sentimentalmente, los cuales eran atraídos mediante un anuncio en el periódico.

Belle nació en Noruega en 1859, pero en 1883 emigró a Estados Unidos. Al poco tiempo de estar viviendo allí se cambió de nombre y se casó con Mads Sorenson, adoptando tres niños: Jennie, Mirthle y Lucy. El matrimonio se estableció en Chicago. Seis años después de haber contraído matrimonio, Sorenson murió en extrañas circunstancias, tras haberse hecho un seguro de vida. Fue el inicio de su carrera criminal. Belle cobró 100 dólares de su seguro de vida y vendió la granja en la que vivía con sus hijos. Con el dinero montó una pensión que, casualmente, se incendió y de la que cobró el dinero del seguro. Lo mismo sucedió con la pastelería que abrió después, hasta que en 1902 decidió trasladarse a Indiana, donde se casó con Peter Gunness, el cual también fallecería en extrañas circunstancias solo un año después de haberse casado con él. Belle volvió a cobrar el dinero del seguro. Su hija adoptiva mayor también desapareció, asegurando que la había mandado a estudiar a Los Ángeles, pero nunca se supo más de ella.

Inició entonces su negocio de atraer pretendientes, con los que no tenía ninguna intención de casarse, a los que despojaba de los bienes que llevaban consigo antes de asesinarlos. Belle era astuta y muy precavida. Engatusaba a sus pretendientes, adinerados y sin familia, a través de cartas en las que, a cada candidato, le aseguraba que era el hombre de su vida y les instaba a vender sus propiedades e ir a verla con el dinero para establecerse juntos. Después los envenenaba, los descuartizaba y los enterraba en su propiedad.

El primer error de Belle fue desvalijar y asesinar a Andrew Helgelien, que tenía un hermano tenaz y dispuesto a encontrar la verdad, Asle Helgelien. Cuando Belle sentía que las miradas se posaban ante ella, decidió actuar. El 28 de abril de 1908 la casa de Belle se incendió. No pudo establecerse con seguridad si murió en el incendio, aunque se encontró un cadáver de mujer decapitado cerca de los cuerpos de sus hijos. Los vecinos del lugar aseguraron que no se trataba de Belle.

Roy Lamphere, amante de Belle y empleado ocasional en la granja, fue declarado culpable del incendio. En la cárcel confesó que había sido cómplice de Belle, con quien cometió 42 asesinatos, y que esta había huido con el dinero que había recaudado de todos sus pretendientes, suscitando la incertidumbre colectiva. Nunca se pudo demostrar si Belle Gunness murió en ese incendio.

Beverly Allitt, la enfermera de pediatría que mataba a sus pacientes

Algunos opinan que Beverly Allitt sufre el síndrome de Münchhausen, en el que la persona se inventa enfermedades o se autolesiona para se atendido por alguien. Otros creen que simplemente tiene “predisposición para matar”. Aunque sus motivos aún no están claros, Allitt es responsable del asesinato de cuatro niños, el intento de asesinato de otros tres y de provocar graves lesiones corporales a otros seis niños, mientras estuvo trabajando en el hospital del distrito de Grantham y Kesteven, Lincolnshire, durante un período de 59 días en 1991.

Allitt, nacida en 1968, tuvo una infancia normal. De jovencita, se ofreció para cuidar a unos niños en sus ratos libres mientras cursaba sus estudios de enfermería. Cuando terminó, encontró trabajo en el hospital de Grantham y Kesteven. En abril de 1991, el personal médico comenzó a sospechar de que el número de paros cardiacos de los niños en la sala era sorprendente elevado, por lo que decidieron avisar a las autoridades. Pronto se descubrió que Allitt era la única enfermera de servicio, cuando los paros se producían. Les administraba una dosis letal de insulina o potasio, causando a sus víctimas un fallo cardíaco. Allitt fue encontrada culpable por cada uno de los cargos y condenada a 13 cadenas perpetuas.

Dana Sue Gray, la asesina en serie de ancianas y adicta a las compras

Antes de vender su ropa interior firmada en sitios webs de fanáticos de los asesinos, Dana Sue Grey hacía su dinero asesinando a ancianas y robándoles sus tarjetas de crédito.

Gray también tuvo una infancia prácticamente normal. A pesar haber sufrido la muerte de su madre a una temprana edad, Gray fue una adolescente atlética y muy popular en la escuela, que consiguió convertirse en enfermera, cumpliendo así su sueño. En el trabajo conoció al que sería su marido, William Gray, con el que se en 1990. Ambos trabajaban e hicieron un buen dinero, pero pasó más rápido de lo que llegó. Sin saber cómo, pronto se encontraron en bancarrota, lo que originó grandes problemas conyugales que acabaron en divorcio.

En 1994, Gray se quedó al cuidado de su hijo, de 5 años de edad, y sus gustos persistentes por una vida de lujo. “Necesito comprar cosas de forma compulsiva. Las compras me relajan”, confesaría posteriormente a la policía. Lo cierto es que asesinó a tres ancianas y estuvo a punto de matar a otra, Dorinda Hawkins, que le dio a la policía una descripción detallada de su atacante. Gray robaba las tarjetas de crédito a sus víctimas, las cuales fueron dejando el rastro que le llevarían a su detención.

La policía arrestó a Gray en su casa. Ella en un principio negó que ella tuviese las tarjetas, pero más tarde se retractó de su historia, diciendo que solo se había limitado a robar a esas mujeres. Después, volvió a cambiar su alegato diciendo que había entrado en estado de demencia, evitando así la sentencia de muerte. Finalmente se declaró culpable de los asesinatos y actualmente cumple una sentencia de cadena perpetua en la prisión de mujeres de California en Chowchilla.

Marie Delphine Lalaurie, la bruja de Royal Street que asesinó y torturó a decenas de esclavos

Muchas teorías y suposiciones rodean a la famosa Marie Delphine LaLaurie, una adinerada matrona y dama de sociedad que sembró el terror en la ciudad de Nueva Orleans durante mucho tiempo. Cuando un siniestro destruyó parte de su residencia en 1834, la población quedó conmocionada y asqueada al descubrir que LaLaurie solía torturar a sus esclavos.

Muchos testigos recuerdan la crueldad de Madame LaLaurie. Un amigo de la familia dijo que, en una ocasión, había sido testigo de cómo una esclava llamada Leah, de 12 años, huía al techo de la casa aterrorizada, diciendo que su señora pretendía arrancarle la piel. Mientras la niña lloraba aterrorizada, Delphine la esperaba con un látigo jurándole que el castigo sería mucho peor si no se callaba inmediatamente. Cuando la niña se negó, su dueña tuvo que lanzarle piedras para obligarla a obedecer. Leah perdió el equilibrio y cayó rompiéndose el cuello. Furiosa, Delphine mandó atar el cadáver de la niña en un poste para luego azotarlo repetidas veces.

Originaria de Nueva Orleans, LaLaurie contrajo matrimonio en tres ocasiones a lo largo de su vida. Siempre mantuvo una posición envidiable en las altas esferas de la sociedad hasta abril de 1834, cuando los pobladores que ayudaban a rescatar heridos después de un incendio en su mansión de Royal Street, encontraron a unos cuantos esclavos atados que mostraban signos evidentes de tortura. Furiosos por el hallazgo, la población invadió la propiedad, saqueando y destruyendo todo a su paso. Debidamente informada de lo sucedido, LaLaurie se refugió en casa de unos parientes y luego cambiaría de nombre para no ser conocida debido a la desaprobación social que desencadenó el descubrimiento de sus secretos. Temiendo que las repercusiones la colocarían en un inminente peligro, huyó a París, donde se cree que murió en un accidente de caza.

El año pasado pudimos ver la maravillosa interpretación de la actriz Cathy Bates, en el papel de Madame LaLaurie, en la tercera temporada de la aclamada serie American Horror Story.

Maria Catherina Swanenburg, la mujer que envenenó a 100 personas por dinero

Maria Catherina Swanenburg encabeza nuestra lista con el mayor número de asesinatos. Esta asesina en serie holandesa, mató al menos a veintisiete personas, pero realmente pudo haber matado hasta cien. ¿Cual fue su móvil? El dinero, en forma de pagos de seguros o herencias.

Conocida con el sobrenombre de Goeie Mie, envenenó a 27 niños enfermos de su población natal. Swanenburg nació en Leiden, hija de Clemens Swanenburg y Johanna Dingjan. Ellos serían las primeras víctimas de la asesina por la ingesta de veneno. Después de que se murieran sus dos primeras hermanas a edad muy temprana, se casó con Johannes van der Linden, con el que tendría cinco hijos y dos hijas.

Entre 1880 y 1883, María envenenó a 27 niños con arsénico, pero intentó matar a unos cincuenta más. Algunos de los supervivientes tuvieron problemas crónicos después de la ingestión del veneno. El principal motivo de los asesinatos fue económico ya que recibía un seguro médico mientras cuidaba de los niños enfermos. Fue arrestada mientras intentaba envenenar a una familia. Durante el juicio, Maria Swanenburg fue hallada culpable y condenada a cadena perpetua en un correccional, donde moriría en 1915.

Vía La Voz del Muro

 
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