10 animales que son homosexuales y seguro NO lo sabías

La homosexualidad en el reino animal es materia de controversia. Especialmente por los implícitos culturales que para nosotros lleva asociado el concepto de homosexualidad, y por la importancia o no que se atribuya a la presencia de estos ejemplos en la naturaleza; también porque es difícil hacer un juicio sobre las motivaciones sexuales de los animales, que por supuesto ignoran cualquier juicio moral, y que pueden ir desde la estimulación hasta a las relaciones sociales. Sin embargo, no solo no es raro encontrar ejemplos de este tipo de comportamientos, sino que resultan hasta frecuentes. Según un estudio de la Universidad de California se pueden rastrear en hasta 1.500 especies.

Los comportamientos que se definen en este estudio y otros posteriores como “homosexuales” van desde la cópula hasta la estimulación genital, los juegos de apareamiento y exhibiciones. Y sorprende la variedad de animales que los practican, algunos de ellos curiosamente asociados en nuestra cultura con símbolos de virilidad.

Bonobo:

El bonobo o chimpancé pigmeo es una de las especies más estudiadas en relación a su comportamiento homosexual. Aunque éste ha sido observado en todos los primates, en el caso de los bonobos se encuentra especialmente presente. Este simio, que comparte un 98% de la carga genética con el ser humano, destaca por ser la especie que mayor proporción presenta de comportamientos homosexuales, especialmente entre hembras: se calcula que el 60% de la actividad sexual de estos grupos de simios es entre hembras.

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León:

No es un animal que destaque por presentar a menudo juegos sexuales o cópulas entre individuos del mismo sexo, pero tampoco es raro que el ‘rey de la selva’, que en muchas culturas es símbolo de masculinidad explore otras formas de sexualidad… Hasta un 8% de los acoplamientos observados son entre machos. En el caso de las hembras se han observado parejas en cautividad, no así en la naturaleza.

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Elefante:

Tanto entre los elefantes africanos como asiáticos son conocidas las cópulas homosexuales. También parecen desarrollar vínculos afectivos entre individuos del mismo sexo. Cuando un elefante quiere montar a otro sitúa su trompa a lo largo de la espalda de otro y le empuja ligeramente hacia adelante. No es raro tampoco que los elefantes lleguen a formar ‘grupos de compañeros’ en los que dos individuos jóvenes acompañan a uno de más edad.

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Pingüino Monarca:

Los estudiosos de estas colonias de pingüinos contabilizan al menos una pareja homosexuales por cada diez. Se trata de parejas que incluso pueden hacerse cargo con éxito de la cría de polluelos. Se trata de un comportamiento que se ha documentado también en varios zoos alrededor del mundo: la Universidad de Rikkyo, en Tokio, encontró en un estudio hasta 16 parejas gais en los 16 acuarios y zoos de Japón.

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Periquitos:

Otras aves proclives a las relaciones homosexuales son los periquitos. En su caso pueden establecer también relaciones duraderas, de hasta seis años según los expertos. El comportamiento homosexual también ha sido documentado en otras aves como los cines negros o los patos.

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Jirafas:

Los juegos sexuales entre las jirafas incluyen caricias y escarceos en los que jirafa rodea con su cuello el cuello del compañero o compañera. Pues bien: este tipo de juegos, así como la cópula, han sido observados a menudo entre ‘jirafos’. Eso sí, en este caso se relacionan con relaciones de dominación.

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Bisonte americano:

El bisonte americano es toro de esos animales que por su aspecto y su fuerza se suelen asociar a la virilidad. No obstante, no es raro tampoco en este caso encontrar ejemplos de homosexualidad. Es más frecuente la monta entre machos que entre hembras.

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Lagartijas:

El caso de las lagartijas es particular. Algunas de ellas, como las Teiidae, son capaces de reproducirse por partenogénesis. Es decir, no necesitan machos: las células reproductoras femeninas pueden desarrollarse solas hasta desarrollar un nuevo individuo sin fecundación. En lo que respecta a su comportamiento sexual depende de la evolución de sus hormonas, de modo que cuando los niveles de estrógeno se encuentran bajos las hembras adoptan comportamientos sexuales ‘masculinos’; y al contrario.

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Hienas:

Los casos de lesbianismo entre las hienas fueron ya documentadas por el filósofo Aristóteles. Es otro de los casos de homosexualidad conocida en el mundo animal. La hienas hembras son las que llevan la voz cantante en la manda, son más agresivas e igual de fuertes que sus compañeros machos y, además, se dan la circunstancia de que cuentan con un clítoris súper desarrollado que se asemeja a un pene.

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Ballenas:

También en la fauna marina se dan ejemplos. En el caso de las ballenas machos hasta cuatro o cinco individuos pueden jugar a frotar sus penes bajo el agua. En una exposición sobre animales ‘gais’ realizada en el Museo de Historia Natural de Oslo en 2006 se aseguraba que las ballenas macho son más fieles cuando ésta es otro macho.

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