12 Cosas con las que crecimos que están quedando en el OLVIDO

¿Alguna vez te detuviste un momento a pensar en lo mucho que han cambiado las cosas desde que éramos niños? Aparte de los adelantos obvios que la tecnología ha puesto a nuestro servicio como internet y la televisión satélite, muchas objetos se han visto reemplazados o han sido adaptados a nuestros días haciendo que queden en desuso. A veces es divertido recordar aquellos objetos que siempre estuvieron a nuestro alrededor cuando éramos jóvenes.

1. Centro de mesa de Crochet

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¿Quién no tuvo uno de estos centros de punto sobre la mesa? Sin lugar a dudas era uno de los elementos decorativos más imprescindibles de cualquier hogar. Todavía se pueden ver algunos en las casas de nuestras abuelas, quienes a pesar de los años, se niegan a renunciar al particular toque de elegancia que proporcionan estos intrincados paños.

2. Panera

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Antes de que se le añadiesen conservantes al pan o se envolvieran en plástico, la gente solía utilizar estas paneras de madera para almacenar la hogaza de pan del día. Todavía son muy útiles para aquellos intrépidos que deciden producir su propio pan en casa. Siempre tendrán un lugar en las encimeras de nuestras cocinas.

3. Cubiteras de aluminio

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Hoy en día sólo tenemos esas cubiteras de plástico barato, sin embargo, antes las cosas se hacían a prueba de bombas, y esta cubitera no era una excepción. Con su estupendo sistema de palanca, esta cubitera era capaz de sacar los cubitos en un abrir y cerrar de ojos. ¡Aquellos si que eran buenos tiempos!

4. Molinillo de carne

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Molinillo de carne, picador de carne, da igual como lo que quieras llamar, el hecho es que ya no se ven como antaño. La mayor parte de ellos ahora son eléctricos. La carne picada siempre salió mejor con este molinillo manual, por no hablar de lo tonificado que se te quedaba el brazo tras darle duro a la manivela.

5. Máquinas de coser

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Aunque estas máquinas suelen pasarse de generación en generación como si fuese una reliquia familiar, actualmente, las máquinas de coser se utilizan solo como un hobby. Hace ya bastantes años, cualquier madre era una toda una costurera capaz de remendar un roto  o ceñir un descosido. Hoy en día, las cosas se tiran demasiado rápido…

6. Teléfonos fijos

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Aunque nos encanta las comodidades que un teléfono móvil nos ofrece, nunca olvidaremos aquel tiempo en el que se te aceleraba el corazón cada vez que sonaba el teléfono y no sabías quién estaba llamando. Si no querías que te molestasen, todo lo que tenías que hacer era dejar el teléfono fuera del gancho. Por no hablar de los chismes que podías escuchar desde al otro lado de la línea.

7. Guías telefónicas

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Ya que estamos con el tema de los teléfonos, no olvidemos las guías telefónicas. Aunque cada año llegan sin falta las Páginas Blancas y las Páginas Amarillas a nuestra puerta, las libretas y agendas que nos servían para apuntar los teléfonos y direcciones de todos nuestros direcciones se están convirtiendo en cosa del pasado. ¿Cuándo fue la última vez que utilizaste una de éstas?

8. Máquinas de escribir

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Nunca olvidaré el característico sonido de una máquina de escribir. Algunos de vosotros incluso recordarán haber tomado clases de mecanografía en la escuela para aprender a escribir, o quizás la utilizaste en tu trabajo. Sea como sea, actualmente es toda una antigualla. Si quieres hacerte con una hoy en día, probablemente tengas que acercate a una tienda de antigüedades.

9. Pila de lavar

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Hasta no hace mucho, la mejor manera de lavar la ropa era a mano sobre una tabla como esta. Desde que se inventaron, las lavadoras no tardaron en formar parte de los electrodomésticos indispensables en el hogar. Nuestras madres y abuelas tuvieron que pelearse con todas las manchas con un simple pedazo de jabón y la fuerza de sus brazos. Seguramente no sea uno de los objetos que guarda buenos recuerdos.

10. Enciclopedias

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Tener una enciclopedia que ocupase toda la estantería para consultar cualquier duda era la única forma de saciar nuestras inquietudes antes de que apareciese Internet. Aunque a penas las utilizábamos, estas enciclopedias tenían que ser lo más grandes y caras posibles. Si podían comprarse por fascículos, mejor, eso quería decir que era de las buenas.

11. Despertadores

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Es bastante impactante pararse y pensar la de cosas que nuestros teléfonos móviles han conseguido reunir en un mismo dispositivo. Aunque los despertadores de antaño tienen cierto encanto estético, no son muy útiles en la actualidad. Seguro que dentro de unos años, tener que sacar el brazo de la cama para apagar la alarma del teléfono también se convierte en cosa del pasado.

12. Lata de galletas engañosas

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Quizás se trate de una historia un poco más personal, sin embargo, aún recuerdo la infinidad de veces que me tropecé con una de estas latas azules esperando encontrar unas deliciosas galletas de mantequilla para solo encontrarme objetos de costura, ovillos de lana y botones viejos. Espero que fuese casualidad y no fuese obra de una abuela demasiado graciosa…