Hacer un “dorodango” es un pasatiempo tradicional de los niños japoneses, que se ha convertido en una forma de arte. El dorodango es una bola hecha de barro y polvo, meticulosamente refinadas hasta convertirlas en “hikaru dorodango”: esferas perfectas, brillantes y pulidas que puedes tardar días en completar.
El proceso sirve para meditar y es muy satisfactorio, y muchos lo ven como una motivación primaria para el arte.
Todo comienza recolectando barro
Se separan las rocas que pueda tener
Y se comienza a darle forma
Se van añadiendo más y más capas
Este proceso lleva al menos 30 minutos
Y es cuando más se relaja la gente, dando forma a la bola hasta la perfección
Aquí hay que tener mucho cuidado, porque es cuando la bola puede fácilmente rajarse y romperse
Luego se deja secar en una bolsa de plástico durante 20 minutos al menos
Tras repetir el proceso varias veces, comienza el pulido…
Y hay que pulir mucho…
Y se convierte en algo como esto
El color varía por los distintos tipos de suelo
La gente está encantada con este proyecto que se puede hacer en casa y es tan satisfactorio
Tras crearlos, los comparten en distintas redes sociales
Tras crearlos, los comparten en distintas redes sociales
En este vídeo puedes ver en profundidad al artista Bruce Gardner haciendo sus dorodango perfectos
¿Te gustaría hacer alguna?
Vía: Panda Curioso