10 Reglas inviolables que todas las mujeres de la comunidad gitana están obligadas a seguir

La mayoría de nuestras ideas sobre la cultura gitana son ciertas. Realmente aman los adornos brillantes y todo lo pomposo, y no escatiman en emociones: si hay una boda, que se entere todo el mundo; si hay una pelea, que varias generaciones futuras dejen de hablarse.

Las comunidades modernas de, por ejemplo, los gitanos estadounidenses, se ven un poco diferentes de lo que podríamos imaginar: las mujeres no necesariamente están vestidas con faldas largas y pañuelos de colores. Pero hay cosas que deben ser estrictamente respetadas por todos los miembros de la comunidad.

Por ejemplo, acceder a la educación es una rareza para una gitana. Quedamos muy sorprendidos por eso, y decidimos averiguar qué otras reglas deben seguir las mujeres gitanas.

Las tradiciones matrimoniales

Los gitanos honran su cultura piadosamente, y las personas que vienen de afuera y pretenden casarse con una gitana se llaman gorger, es decir, alguien que no pertenece a la comunidad y no es gitano. En la mayoría de los casos, las jóvenes encuentran el amor en la comunidad, con raras excepciones. El deseo de preservar la cultura gitana es tan grande que los matrimonios entre primos y primas son muy frecuentes.

La mujer tiene que casarse siendo virgen. ¿Qué pasará con una mujer gitana que no haya preservado su inocencia antes de la boda? Se considerará una mujer sucia que contamina la comunidad, y correrá el riesgo de permanecer soltera toda la vida: ningún gitano irá en contra de las reglas de la comunidad casándose con ella después de que se haya entregado a otro.

Por cierto, la edad promedio para contraer matrimonio es de 16 a 17 años para las mujeres y de 18 a 19 años para los hombres, y, según la tradición, el matrimonio debe durar toda la vida. Una gitana que se casó no puede ni pensar en el divorcio. En la comunidad gitana, los matrimonios reiterados no son bienvenidos, y para no “contaminar” a la comunidad, una mujer puede contraer un solo matrimonio en el que deberá permanecer toda la vida.

Aún así, muy raramente, las mujeres se separan de sus maridos. Y, por regla general, ya no vuelven a tener una nueva relación. A los ojos de la comunidad, eso arroja una sombra no solo sobre la mujer, sino también sobre sus hijas.

Obediencia a los padres

Una niña que crece en una comunidad gitana está rodeada de reglas dictadas por los padres desde una temprana edad. Por supuesto que este sistema está presente en la mayoría de las otras culturas, pero en la cultura romaní, los padres (y especialmente el padre) tienen una gran autoridad, y la hija debe hacer todo lo que le dicen. Cuando se hace mayor, se le permite salir de la casa solo acompañada por otros miembros de la familia (y no necesariamente tienen que ser los padres, una gitana puede salir acompañada por hermanas, hermanos, tías y tíos).

Muchas veces, los padres son quienes eligen un marido para su hija, sin tener en cuenta la opinión de ella. Los matrimonios arreglados son muy frecuentes entre los romaníes. Y después de que los padres hayan entregado a una gitana en matrimonio, ella se verá obligada a honrar y a obedecer a su marido de la misma manera que antes a sus padres.

Los varones tienen mucha más libertad: pueden salir de la casa solos, elegir una novia, etc.

No se puede llamar a la policía

Por regla general, los gitanos arreglan sus diferencias de forma muy ruidosa, llegando, muchas veces, a pelearse con los representantes de la familia contrincante físicamente. Y esto también es parte de sus tradiciones. Pero todos los problemas deben resolverse entre las familias involucradas, sin meter en el medio a la ley. Hacer una demanda o llamar a un escuadrón de la policía está contra las reglas: es más probable que los gitanos vayan a la casa de los rivales o armen un escándalo en una boda. En el peor de los casos, la familia puede llegar a darle la espalda a aquel que llame a la policía en un enfrentamiento. Toas las personas que forman parte de la comunidad gitana están obligadas a saber qué hacer, eso está en contra de las reglas. Los hombres lo aceptan, pero algunas mujeres igual tratan de calmar a los parientes furiosos con la ayuda de la ley.

Hay que acostumbrarse a la violencia

Las estadísticas de violencia doméstica en las comunidades gitanas son increíblemente altas. En Inglaterra, un estudio mostró que el 61% de las romaníes casadas de Gran Bretaña sufrían de violencia de parte de su cónyuge. Las mujeres se ven obligadas a aguantar esto. La participante del reality show Gypsy Sisters, Mellie, contó que una vez su ex marido la encerró en una caravana, y cuando logró salir, la golpeó varias veces. La familia de la joven la persuadió de que aceptara al hombre de regreso. La mujer explica por qué: “Esta es una tradición gitana, y debe ser honrada”.

Mantener la limpieza de la casa

Si en la mayoría de los países una mujer puede darse el lujo de no ser una ama de casa y, a veces, permitirse la flojera de no limpiar, para una gitana es algo imperdonable. La higiene ocupa un lugar importante en la cultura de los gitanos, y la mujer es la responsable de mantener la casa limpia. Debe observar varias reglas, en particular, no compartir sus utensilios o cubiertos con nadie, incluido su esposo. Todos los objetos de la cocina se lavan varias veces: bajo el agua corriente, en un recipiente aparte con agua hirviendo y bajo el agua corriente de nuevo.

La ropa de los hombres y la de las mujeres se lava por separado. La parte superior del cuerpo se considera limpia, mientras que la inferior es sucia, por lo que las prendas de “hasta la cintura” y las de “abajo de la cintura” se lavan por separado. Y por supuesto que la ropa interior también está sujeta a un lavado aparte.

El embarazo es un período especial

Una mujer embarazada no debe entrar en contacto físico con nadie. En ese período, ni siquiera duerme en la misma cama que su esposo. Solo puede bañarse en agua consagrada. Además, una mujer gitana que está gestando un niño es liberada de todos los deberes del hogar: durante este tiempo, quien prepara la comida y mantiene la casa limpia es su esposo.

Aunque los gitanos estadounidenses a veces descuidan esta regla: sus mujeres son más independientes.

Usar ropa colorida y provocativa

A pesar de que el comportamiento de una gitana debe ser casto, su atuendo debe gritar directamente lo contrario. De esta forma, podrá atraer la atención de su futuro esposo sin hacer ningún esfuerzo (porque una gitana no puede acercarse a conocer a los muchachos primero). El ejemplo más llamativo de este comportamiento son los gitanos estadounidenses, que todos los días se visten como si hubiera una fiesta. Y si habrá una boda o un cumpleaños, se usan las decoraciones más espectaculares y los vestidos más lujosos.

No se puede subir al 2º piso

El fotógrafo Eugene Domansky captó con su cámara cómo las partes masculina y femenina del campamento de gitanos kalderash entran en un autobús a través de puertas diferentes, para no tocarse.

En la cultura gitana todavía está muy extendida la noción de “inmundo” que está directamente relacionada al hecho de que la parte inferior del cuerpo se considere sucia. Esto no se aplica a las niñas y a las mujeres vírgenes, pero una mujer casada y sexualmente madura es considerada “impura” de la cintura para abajo, y tocar su falda o calzado significa “contaminarse”. Debido a esto, si una familia vive en una casa de dos pisos, una mujer tiene prohibido subir a la 2ª planta, sólo se les permite acceder ahí a los niños y a las mujeres jóvenes. Pero en algunas casas de los romaníes, en el primer piso hay un garaje, por lo que la mujer automáticamente habita el segundo piso. Acerca de las personas que viven en este tipo de casas, otros gitanos dicen que están “contaminados”. Por la misma razón, debido a la “inmundicia”, durante las fiestas, las mujeres se sientan separadas de los hombres.

Los invitados de los hombres y de las mujeres también vienen por separado. Por ejemplo, en el caso de los kalderash (o kalderari, una etnia gitana que es parte del gran grupo romaní) un invitado hombre solo puede acercarse al hombre de la casa, y una invitada mujer a la mujer. Cualquier otra forma se considera indecente.

Los aros son un atributo exclusivamente femenino

A las mujeres gitanas les encantan las joyas, y cuanto más grandes y brillantes sean, mejor. ¿Y qué hay de los hombres? Muchos de nosotros nos imaginamos a un gitano con un arete en la oreja, pero, en realidad, en su cultura los pendientes son un adorno exclusivamente femenino, y es simplemente indecente para un hombre usar algo así.

Después de casarse, solo se puede usar falda

La imagen muestra que una niña usa pantalones, mientras que todas las mujeres kalderash adultas visten una falda.

A las mujeres gitanas kalderash casadas solamente se les permite usar faldas. Las chicas kalderash solteras muchas veces usan jeans, y después del matrimonio, pueden simplemente ponerse una falda directamente encima de ellos.

Claramente, algunas de las características de la vida romaní se han estancado en el tiempo. Además, también son bastante crueles para las mujeres. ¿Conoces tradiciones de otros países similares a estas?