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Raul

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Suele suceder que miras a tu alrededor y repentinamente notas algo especial: por ejemplo, cómo el Sol parece salir de las profundidades de un edificio o el reflejo del volante de tu auto se convierte en un planeta desconocido. Si no te distraes e inmediatamente agarras tu cámara, puedes obtener una imagen realmente increíble y, lo más importante, única. Puedes admirar esta foto a solas o bien presumir de la misma en las redes sociales, como hicieron los protagonistas de nuestra colección de hoy.

Hemos reunido para ti 16 imágenes realmente mágicas subidas a Internet. Al final del artículo encontrarás un bono muy lindo.

La nadadora Honey Osrin durante la Competencia Internacional de Natación de Edimburgo, 2018

El Sol parece estar saliendo de este edificio

“Una tormenta marina sobre el techo de mi auto”

“Hice una foto de un pájaro en pleno salto y la imagen parece haber sido modificada con algún editor”

El algodón ardió justo dentro de la cosechadora

Una foto tomada desde la ventanilla de un avión que parece una pintura

“Todos los días, a la misma hora, el sitio favorito de mi perro se vuelve mágico”

“Vi un lago con forma de pez desde la ventanilla del avión”

Un perro sobre un lago congelado tras una lluvia ligera

El destructor de árboles de Navidad ya llegó

Este muro parece haber perdido volumen, pero en realidad es una columna triangular

Las olas convirtieron esta playa en un cuadro pintoresco

Esta farola divide la foto en dos imágenes completamente diferentes

Este perro parece haber obtenido un doctorado

Luna creciente entre las antenas de la Torre Willis, Chicago

El reflejo del volante del automóvil parece un planeta inexplorado

Bono: “Mira, qué pequeña… ¡vaca!”

¿Alguna vez has podido capturar un momento único a través de fotografías?

El año pasado os trajimos nuestros fallos de diseño navideño favoritos, para ayudaros a entrar en el ambiente festivo. Os gustó mucho, así que este año hemos decidido traeros muchos más.

Muchas compañías ven la Navidad como una oportunidad dorada de colar productos extra que nos tienten a comprar, con la presión social de que aflojemos la pasta, así que con las prisas, a veces fallan algunas cosas. Desde la colocación inapropiada de los ornamentos, a cosas que parecen otras muy distintas, esta lista que hemos recopilado es toda errores y comedia. Aquí debajo puedes verlos y votar por tus favoritos

1. Felices navidades Satánicas

2. Desafortunada colocación de las bolas navideñas

3. Creo que acabo de hacer sin querer pechitos de Navidad

4. La colocación de estos osos polares

5. Sed honestos, ¿sólo lo veo yo?

6. Alguien decidió que estos renos no necesitaban los ojos

7. Olaf de pesadilla

8. Papá noel malo

9. Calcetín navideño para tu perro con la cara de un gato

10. Otro desafío del mismo calendario de adviento

11. Aviso: asegúrense de que el ornamento mira al frente

12. Estatua de Papá Noel en Rotterdam

13. Quitaron este árbol de Navidad días después

14. Peluche “sorpresa” dentro

15. Yo en Navidad VS Mi cuenta bancaria en Navidad

16. Me ha tocado un silbato en forma de pistola, y para que suene tienes que meterte el cañón en la boca

17. Estos renos se lo pasan mejor que yo

18. El lazo en el culo de este caballo le hace parecer que tiene terribles hemorroides

19. No es el espíritu navideño que esperaba

20. Conmovedor ornamento

21. Mi calendario de adviento de “¿Dónde está Wally?” no está siendo un gran desafío

22. No son culos cantarines aunque lo parezcan

23. La entrada a este castillo hinchable parece otra cosa

24. Esta decoración recuerda a algo..

25. Muñeco de nieve devorando un pingüino

26. Decoración con un cierto fallo…

27. Luces navideñas con interruptor de OFF y NO

28. Ornamento navideño de “Jana”

29. “Mi primera Navidad”, y es ropa para bebés de 18 meses

30. Así pueden saber exactamente cuanto te has gastado

31. Niño Jesús algo deforme

32. Esta madre encargó en Ebay un disfraz de Mamá Noel sexy

33. No nos dimos cuenta del error al comprarlo

34. Cartel confuso

35. Cara al revés

A todos nos puede salir mal algo, y usualmente tenemos frustraciones. Pero hay personas que pueden burlarse de sí mismas a pesar de eso y no perder su valentía, incluso cuando extravían cosas o tienen un accidente.

Admiramos el buen humor y la vivacidad de las personas a quienes no les molestan los fracasos, y esperamos que las 22 imágenes de nuestra selección te inspiren a abordar cualquier situación con vibras positivas.

Gran comienzo del día

“Hice un llavero con una foto en la que salgo con mi pareja, pero luego noté el fondo”

El ajo resultó ser más fuerte

“Viajé más de 4 horas para ver el Gran Cañón. La vista fue increíble”

“Mi vecino de alguna manera logró romper nuestro inodoro”

“Mi hermano perdió su sombrero con ciervos. Lo encontré y le pregunté en dónde estaban los animales. Dijo que se escondían detrás de los árboles”

“Mira, ‘besaron’ a mi coche”

“Pasé una semana tratando de hacer una casa única para mis gatos, para que uno de ellos la rompiera de inmediato”

¿Se perdió tu perro? No te preocupes, va a volver

SE PERDIÓ UN PERRO MUY INTELIGENTE.

Max, si lees esto, por favor llama a casa.

¿Cómo sacar el teléfono si la ventana no se abre?

“¿Qué hice mal?”

“Quería combinar una foto de un perro y un conejo, pero al final creé un conejo enorme”

“Todos los días, a las 5 de la mañana, el Sol trata de matarme”

“El vecino decidió darnos una sorpresa”

Niños en una excursión con bomberos

“Regresé a casa y encontré el espejo del baño roto en mil pedazos”

“Mi esposa y yo fuimos a Los Ángeles para obtener buenas fotos”

“Mi marido estaba seguro de que todo iba a entrar en el coche”

Un buen chico arrojó la pelota

¿Qué haces cuando algo te sale mal? ¿Te sientes frustrado o compartes imágenes divertidas del momento con todos?

Como de costumbre en Difundir, les mostraremos una selección de imágenes de situaciones extrañas de forma aleatoria, que sin duda resultan impactantes haciendo notorio todas las cosas extraordinarias y a la vez comunes que pueden ocurrir en nuestro planeta pero teniendo la suerte de alguien estuvo ahí para registrar estos curiosos momentos.

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Cada año las alfombras rojas vienen y van, desde los Óscares, hasta Emmys y Cannes, y aunque lo mejor de estos eventos es el contenido que se premia durante las entregas, quizás el segundo mejor deleite es la belleza y arte en los atuendos de los mejores vestidos de la noche.

En el siguiente recuento están los mejores 21 vestidos e, incluso, algún par pantalones que llegamos a ver en las famosas durante las más prestigiadas alfombras rojas del 2018.

1. Gigi Hadid en Versace

Met Gala.

2. Mandy Moore en Ralph Lauren

Premios del Sindicato de Actores.

3. Amal Clooney en Richard Quinn

Met Gala.

4. Blake Lively en Versace

Met Gala.

5. Reese Witherspoon en Michael Kors

Estreno de Un viaje en el tiempo.

6. Margot Robbie en Chanel

Premios Oscar.

7. Ariana Grande en Vera Wang

Met Gala.

8. Dakota Fanning en Dior

Premios Emmy.

9. Rihanna en Maison Margiela

Met Gala.

10. Cardi B en Ashi Studio

Premios Grammy.

11. Millie Bobby Brown en Calvin Klein

Premios del Sindicato de Actores.

12. Nicole Kidman en Armani Privé

Premios Óscar.

13. Tiffany Haddish en Prabal Gurung

Premios Emmy.

14. Angelina Jolie en Ralph & Russo

Premios de la Crítica Cinematográfica.

15. Issa Rae en Vera Wang

Premios Emmy.

16. Thandie Newton en Brandon Maxwell

Premios Emmy.

17. Natalia Dyer en Dolce & Gabanna

Premios Emmy.

18. Sandra Bullock en Elie Saab

Estreno de Ocean’s 8.

19. Jennifer Lawrence en Dior

Premios Óscar.

20. Jessica Biel en Ralph & Russo

Premios Emmy.

21. Kendall Jenner en Schiaparelli

Festival de Cine de Cannes 2018.

La Navidad es tiempo de alegría y relax, mucha comida y diversión familiar. Pero para quienes trabajan puede ser totalmente lo opuesto. Multitudes y horas extra, villancicos sin parar y clientes maleducados que pueden convertir las fiestas en una pesadilla.

Esta es la historia de una vendedora que se vengó de una clienta que consiguió sacarle de sus casillas, pero es tan divertida como perdonable. Sarah Demaneuf decidió compartir su divertida historia en Facebook, recordando los eventos de hace 17 años, y todos los vendedores aplauden lo que hizo.

El periodo navideño al fin acabó, y la tienda vendía con descuento los restantes adornos navideños. A todos les encantan las gangas, y estas bonitas estrellas costaban solo 50 centavos. Pero para esta mujer (a la que no le faltabe el dinero) era demasiado, y exigió pagar la mitad.

Hay momentos y lugares para regatear, pero no en este tipo de tiendas, y no por 25 centavos y por algo tan innecesario. Tras la discusión, Sarah sintió la necesidad de vengarse. Y lo que sigue es un acto de venganza, tan innecesario como satisfactorio. Aquí debajo puedes leerlo, y sabrás por qué cada año Sarah adorna su árbol con la “Estrella de la Venganza”.

“No me volví a encontrar a la mujer, y tras tantos años, no la reconocería. La gente me pregunta qué pasaría si ella lo leyera y reconociera la historia, pero lo dudo mucho. La gente como ella no suele ser lo bastante consciente de si misma como para verse desde la perspectiva de aquellos a quienes consideran inferiores.”

Ahora Sarah es escritora y fotógrafa, y no echa mucho de menos su antiguo trabajo. “En general es un trabajo duro por el que se recibe poco dinero y aprecio, con horarios erráticos. Sé amable con los vendedores, a veces es lo único que les ayuda a seguir adelante.”

“Creo que mucha gente entiende mi historia porque muchos hemos trabajado como vendedores, y porque es genial recobrar tu poder cuando alguien te ha hecho sentir que no lo tienes. A veces los pequeños ganan. La reacción ha sido buena en general, pero no le ha gustado a todo el mundo. Pero si hace que los vendedores se sientan más merecedores de respeto y que los clientes sean más amables, todo el mundo gana.”

Así reaccionó la gente ante la historia

Seguramente conoces personas que tienen nervios de acero, cualquier viento es favorable y, por supuesto, de limón harán limonada. Su imperturbabilidad puede ser tomada por indiferencia, pero el resto genera envidia: su inteligencia, persistencia del sistema nervioso y el poder de resistencia ante el ataque de la opinión pública. No les molestará ni una tobillera electrónica, ni un bolígrafo en lugar de una horquilla, ni el hijo de un extraño que persistentemente los llama papá.

Deseamos que nuestros lectores permanezcan tranquilos incluso en situaciones imprevistas. Además, muchos momentos incómodos después de años solo provocan una sonrisa.

Un sueño profundo y tranquilo que solo puede ser envidiado

Cuando realmente no te preocupan las convencionalidades

Si la horquilla se rompió, y sin ella te sientes incómoda

El nivel de estabilidad psicológica: los frijoles crecen en el fregadero, pero esto no molesta

Cuando estableces límites financieros al comienzo de una relación

Parece que ni las tobilleras electrónicas pueden arruinar su serenidad absoluta

Cualquier cosa con tal de no estar solo

Cuando tu hijo se mantiene tranquilo donde otro se asustaría

El tamaño no es un obstáculo para los valientes

Tan poco te preocupa la opinión de los demás, que reemplazas la barra de persianas con un recibo del supermercado

No importa que sea invierno, el césped no se corta solo

Una conferencia no es un obstáculo para una buena merienda. Y sí, esto es un trozo de queso

A juzgar por la sonrisa, generalmente es difícil turbarlo con algo

Cuando la funda de tu teléfono hace que los transeúntes miren de nuevo

¿De qué situación incómoda saliste como ganador sin sonrojarte ni un poco?

Seguramente todos hemos tenido en la vida situaciones incómodas que alguien pareció haber armado a propósito, y hemos tenido que balbucear: “No es lo que parece, puedo explicarlo”. Pero resulta bastante difícil creer en la justificación de, por ejemplo, una persona que trató de sacar la billetera del bolsillo de otra persona.

Hemos recopilado historias de los usuarios de las comunidades “Reddit” y “Oído por ahí” sobre las situaciones en las que las personas fueron víctimas de una cómica combinación de circunstancias y se vieron obligadas a recuperar su buen nombre.

Un día, una niña vecina se cayó por las escaleras mientras jugaba. Corrió llorando a su casa y le dijo a su papá: “¡Esa escalera me golpeó!”. Él la corrigió: “Se dice ’Me caí por las escaleras’ no ’la escalera me golpeó’”. Unos días después, una cajera de la tienda miró la lastimadura de su pierna y le preguntó qué había sucedido. La niña dijo: “Papá, ¿cómo era que tenía que decir? Ah, ya me acordé. Me caí por las escaleras”. Su papá tuvo que darle explicaciones a la policía.
Estábamos mirando con mi esposo a nuestro bebé recién nacido, viendo a quién se parecía más. Durante la conversación, mi cerebro quería decir “se parece más a ti”, pero dijo: “Creo que es tuyo…”.
Trabajé en un asilo de ancianos. Teníamos una paciente con la enfermedad de Alzheimer. Cuando estaba ansiosa, le pedíamos que doblara las servilletas, eso la calmaba. Un día, cuando ella estaba ocupada con sus servilletas, llegó un posible paciente nuevo con su familia. En ese momento, nuestra anciana de repente dijo: “Estoy tan cansada…”. Pareció que obligábamos a los ancianos con demencia a hacer nuestro trabajo hasta que se cayeran de cansancio.

Solía ​​trabajar como guardia de seguridad en una empresa. Tenía que comprobar si las acreditaciones de los empleados estaban en su lugar. Podrían llevarlos colgados en el cuello o sujetárselos al cinturón. Después de haber trabajado durante dos años, un día me puse a conversar con las chicas del segundo piso. Una de ellas me preguntó directamente por qué miraba tanto a todas las mujeres que entraban. Yo: “¿Cómo dice?”. Resultó que durante todo ese tiempo se había hablado mucho sobre mi manera de mirar a las mujeres de arriba abajo en cuanto entraran por la puerta. En realidad, yo miraba a todos. Primero miraba el pecho y, si no había ninguna acreditación ahí, bajaba la mirada al cinturón. Como era mi trabajo.
Cada vez que abro una lata y no es comida para gatos, tengo que explicarle al gato que aquello no es lo que parece.
Cuando era chica, con mis amigos siempre nos contábamos historias de terror, y un día decidí invocar al gnomo grosero. Según las instrucciones, había que escribir las 20 expresiones más groseras, poner la hoja debajo de la almohada y acostarse a dormir. El día X, me desperté, me olvidé por completo de lo que había hecho y me fui a desayunar. Y, justo ese día, mi madre decidió cambiar la ropa de cama. Regresé a la habitación, pero en lugar de regaños, recibí una mirada sorprendida de mi madre y la pregunta: “Pauli, ¿alguien te trata mal?”.

Un día, al final del verano, volvía a la universidad después de las vacaciones y mi abuela me dio una barra de chocolate para el camino. Comí un trozo y puse el resto en el bolsillo trasero de mis pantalones. Me detuve en un semáforo, y entonces me di cuenta de que poner un chocolate entre el asiento y mi trasero probablemente no había sido una buena idea. Me metí la mano en el bolsillo y se hundió en una viscosa sustancia de chocolate. Maldije y en ese preciso instante me di cuenta de que la mujer del auto de al lado acababa de ver a un hombre meterse la mano en el pantalón y de inmediato sacarla, manchada con una sustancia marrón de dudosa procedencia. ¡Tendrían que haber visto su expresión!
Durante el almuerzo, una amiga y yo hablábamos mal sobre Chris, un tipo muy malo de nuestra clase. Realmente es una persona espantosa. En algún momento me di la vuelta y vi a otro Chris, que es un amor de persona, que estaba sentado cerca nuestro y se veía absolutamente abatido. Durante 5 minutos enteros tratamos de convencerlo de que no estábamos hablando de él. Y así y todo, sigo sintiéndome mal.
Cuando era pequeño, a veces mi madre me llevaba a trabajar con ella a una pequeña tienda. Usualmente pasaba el tiempo dibujando, y luego distribuía mis “obras maestras” a los clientes. Una vez, cuando tenía 3 o 4 años, me enteré de la existencia del servicio 911. Parece que eso me asombró tanto que escribí sobre todas las hojas de mis garabatos: “Llama al 911”. Y las distribuí a los clientes de mi madre. No es de extrañar que la gente haya pensado que yo había sido secuestrado y que se haya asustado mucho. ¡Qué divertido debe haber sido para mi madre tener que explicarle todo a la policía!

Tenía 16 años. Mis padres salieron a cenar. Y yo tenía que lavar la ropa. En cuanto se fueron, comencé a poner las cosas en la lavadora. Vi que tenía una mancha en mi camisa, me la saqué y también la tiré en la lavadora. Y luego decidí lavar los pantalones también. Bueno, y ya que estaba, los calcetines y los calzoncillos… Desnudo, corrí a vestirme. Antes de que pudiera llegar a las escaleras, la puerta se abrió y vi a mi padre. Y él me vio a mí, en traje de Adán. Los dos nos quedamos inmóviles por unos segundos, y luego él se echó a reír: “¿Con que esto es lo que haces cuando no estamos?”. Tomó su billetera y se fue, retorciéndose de la risa.
Hace aproximadamente un año, estaba haciendo la fila en la caja de un supermercado. Delante de mí había un anciano de unos 90 años de edad. Estuvo rebuscando en su bolsillo durante unos 5 minutos, pero no lograba sacar la billetera. La gente en la fila comenzó a ponerse impaciente. Entonces el anciano se volvió hacia mí y me pidió ayuda. Metí la mano en su bolsillo. La billetera era enorme, el bolsillo era estrecho y no lograba sacarla. En algún momento me di la vuelta y vi que las personas de la fila que no sabían lo que estaba pasando me miraban con horror: para ellos solo era un tipo que rebuscaba en los pantalones de un anciano indefenso a plena luz del día… Entonces me rendí y dije: “Señor, deje que pague por usted”. Pagué unos 12 USD y, ya que estaba, adquirí la reputación de un ladrón de personas mayores.
Con mi novio tenemos un gato. Decidimos desde el principio alimentarlo con comida natural, no el concentrado. Le encanta la carne, pero no come verduras de ningún tipo. Encontramos una solución: comida para bebés. Ahora, cada vez que estamos en el sector infantil de las tiendas, vemos rostros sorprendidos e indignados de las madres. Esto se debe a que elegimos los frascos con comentarios como: “¿Y si ese peludo se niega a comer calabacines?”, “Vaya precio, ¿y si mejor vendemos al enano?”, “Si no come esto, ¡no le daremos comida en absoluto!”. Amamos mucho a nuestro gato. Y trollear a la gente también.

Trabajé como gerente en un supermercado. Algunos cajeros no podían vender alcohol legalmente porque eran menores de edad, y tenía que hacerlo por ellos. Cuando una cajera me llamó por cuarta vez, se me escapó: “¡No puedo esperar a que cumplas 18!”. Quedé estupefacto durante varios, pensando en lo que había dicho frente a los compradores.
Hace muchos años paseaba con mi hija por un parque. Ella tenía 4 años. Había varios padres con sus hijos, y también una gran familia asiática. Mi hija jugó con sus niños por un tiempo, y luego ellos comenzaron a irse. Mi nena decidió irse con ellos. Le dije que no se podía y la tomé de la mano. Ella comenzó a gritar “¡No! ¡Nooo!”, y a retorcerse histéricamente, tratando de soltarse y huir con sus amigos. La situación se agravaba por el hecho de que mi hija es asiática y yo no. Tuve que explicarles la situación a algunos papás que se apresuraron a ayudar a la pequeña.
Trabajo en un hotel. Fuimos con una colega a verificar la calidad de la limpieza en una habitación. Encendí la televisión para asegurarme de que funcionaba. Estaban pasando el programa “Vamos a casarnos”. Sin ninguna mala intención, dije: “Oh, vamos a casarnos (mi colega se pone la mano el corazón con una expresión de shock), ¿quieres verlo?”. No entendí de inmediato el motivo de una reacción tan emocional. Tal vez debería invitarla a salir a algún lugar.
Mi nuevo vecino me contó que una vez, en otoño, estaban asando malvaviscos en un palillo sobre la chimenea con toda la familia y de repente oyeron una sirena, había un incendio cerca. Salieron a la calle. Corrieron hacia la multitud de espectadores y se pusieron a mirar la casa en llamas con todos. Luego se dieron cuenta de que las personas a su alrededor los miraban con desaprobación. Y entonces mi vecino entendió por qué: todavía estaban sosteniendo los palitos con los malvaviscos.

Hace muchos años, uno de mis amigos comenzó a salir con una chica y se olvidó completamente de sus amigos. Eso nos molestaba un poco, y decidimos hacerle una broma. Cuando sus padres se fueron de vacaciones y él se fue a una cita con la chica, fuimos a su casa, encontramos unos viejos disfraces de Halloween, nos los pusimos, nos escondimos y esperamos. Ahí estábamos, sentados con esos trajes (un astronauta, un lápiz, un hombre de las cavernas, un burro y Hulk Hogan) y de repente escuchamos pasos, se abrió la puerta, se encendió la luz, nosotros saltamos, ¡ta-dam! Y eran su abuela y su abuelo que habían ido a visitar a su nieto.
Con la esperanza de conocer gente en la nueva ciudad a la que nos habíamos mudado, mi novia y yo fuimos a un bar donde tocaba una banda y estaba lleno de gente. Me di cuenta de que el barman tenía exactamente las mismas zapatillas que yo, una buena razón para iniciar una conversación. Después de 5 minutos, vi que iba en nuestra dirección con una bandeja llena de botellas sin terminar. La banda terminó una canción y, justo entonces, grité: “¡Ey!”, y saqué mi pie para mostrarle mi zapatilla. Todo el mundo me miró por mi exclamación. El barman, tropezando con mi pierna, voló al suelo, ¡junto con todas sus botellas! La gente estaba en shock… Y el barman me miró con dolor en los ojos y dijo: “Lindas zapatillas”.
Una vez, llevé a mi gato al veterinario. A él le encanta jugar con la ropa interior de mi esposa. Bueno, saco al gatito de la bolsa, y ¿qué es lo que tiene entre garras? Por supuesto, las bragas de mi esposa. Se las arrebaté avergonzado, las metí en el bolsillo. Nos reímos junto con el veterinario, me dijo que los gatitos hacen eso muchas veces. Más tarde, fui a un supermercado, busco la billetera en mi bolsillo… ¡y de nuevo saco las bragas! Definitivamente no era mi día…
Un día, un colega del director de la empresa vino a una reunión que se hacía en nuestra oficina: tiene el cabello rizado, bastante crecido. Por la tarde, mi marido y yo íbamos a cortarle el pelo a nuestro Pomerania. Bueno, mi marido me llamó y me dijo: “Mándame la dirección”. Hice una captura de pantalla y, sin querer, se la mandé al colega de mi jefe: “Aseo, corte de uñas, limpieza de orejas y una mascarilla nutritiva de regalo”, seguido de un número de teléfono y de la dirección. Me agradeció y se mostró de acuerdo con que debía cortarse el pelo. Me reí a carcajadas.

Mi amiga es abogada. Lleva varios casos a la vez. Siempre es muy seria y formal. La ropa y el maquillaje corresponden a la profesión, no sobra nada. Pero hace 2 días, de repente fue y se hizo un tatuaje a lo largo de todo el trasero. Y, por supuesto, comenzó a enviarnos fotos a nosotras, sus amigas, que tenemos un grupo de chat. Pero se equivocó y también se lo envió a uno de sus clientes. Recién se dio cuenta la mañana siguiente, cuando recibió su respuesta: “¿Así de mal están las cosas con mi caso?”.
Tengo un hurón que se llama Miguel. Cuando aún era pequeño, lo llevaba a todas partes conmigo para que no se aburriera y no hiciera lío cuando yo no estaba en casa. Una vez, fui con él a visitar a un amigo, y allí también estaba su otro amigo, Miguel. Estaba en la cocina, tomando té con galletas. En algún momento, mi hurón decidió meterse en el cubo de la basura y comerse algunas sobras. Me di cuenta y le grité, enojada: “Miguel, ¡pero si serás cerdo! ¿Está rico?”. El chico se atragantó con la galleta y, después de una pausa dijo: “Sí… Muy rico”.

Seguramente tú o alguno de tus amigos experimentaron algo similar. Cuéntanos en los comentarios, y tal vez alguien que haya pensado mal de ti finalmente descubrirá lo que había sucedido en realidad.

Novios bonitos a continuación.

1. Este novio que les pidió a personas de todas partes del mundo que tomaran una foto, en sus ciudades, con un mensaje especial para su novia.

2. Este chico que le dio a su pareja el regalo más significativo y especial del universo.

3. Este novio tan adorable que parece de película.

4. Este que sabe que lo más importante del mundo es la salud de su gran amor.

5. Este novio que demostró que siempre está atento a lo que habla con su pareja.

6. Este chico que es como la versión moderna de la película P.S I Love You.

7. Este novio que sí sabe darle ánimos a su chica en un día importante para ella.

8. Ok, no estoy llorando… se me metió el novio de Cass en el ojo:

9. Este galán que va a la tienda y hace prueba de maquillajes para preguntarle a su chica cuál quiere.

10. Este que armó una mega-sorpresa con pistas de dónde le dejaría los regalos a su novia.

11. Este detallista que no le pudo bajar la luna, pero sí hizo algo igual de bonito.

12. ¿Quién necesita una reservación en un restaurante carísimo, cuando tiene un novio así?

13. Esta chica estaba súper estresada porque tenía una entrega al día siguiente y llegó de visita su novio con chocolates y vino para que se relajara.

14. Y este lindo chico que ayudó a subirle el ánimo a su novia como pudo.

Cuando somos pequeños, nos gusta jugar con los juguetes y… ver cual es su límite, usándolos de formas inconexas. Pero hay adultos que también son así y rompen las reglas. Los fans adultos de Lego, también llamados AFOL, son gente cuyo entusiasmo por construir sigue ahi, y aunque la mayoría respeta la actividad, algunos se van por otro camino y han creado “técnicas ilegales de construcción de Lego”, y lo cierto es que son geniales.

Según The Brothers Brick, una web para fans de Lego, estas técnicas son las que “rompen las normas de las conexiones entre piezas de Lego según las siguen los diseñadores oficiales, particularmente esas conexiones que fuerzan las piezas de Lego (como insertar una placa entre los agujeros de un ladrilo, por ejemplo).” Aquí debajo puedes ver algunas de estas invenciones que ha compartido la gente. ¡Vota por tus favoritos!

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